
¿Quién ganó y quién perdió en la elección del 5 de julio?
Por lo pronto estas elecciones ya cobraron la primera factura al expresidente nacional del PAN Germán Martínez, por lo que podemos deducir que el gran perdedor fue Germán Martínez con su estrategia de designación por dedazo y ofensiva agresiva, denigrante y carente de propuestas que terminó de mandarlo al segundo lugar en un congreso que será el contrapeso de tremendas proporciones en el último trienio del gobierno de Felipe Calderón.
El PRD con Jesús Ortega bajó de un gran porcentaje de votos ganados en 2006 a casi 13% obtenidos en esta elección, lo que significa una lamentable pérdida para la izquierda mexicana, incluido AMLO y sus partidos satelitales, aunque quedó perfectamente claro que aún puede influir en las elecciones del Distrito Federal como pasó en Iztapalapa donde su “Juanito” en el PT ganó la elección.
Por el otro lado, el partido Verde que apostó por una campaña dirigida hacia los ciudadanos hartos de la inseguridad, apoyando la pena de muerte y de chantaje legislativo con una guapa promovente, obtiene casi el 7% de votación nacional y se sienta en un cómodo cuarto lugar para sus huestes, dejando lejos a los otros partidos “pequeños” como el PT, Convergencia, Nueva Alianza y PSD que temen perder su registro.
Se declara como gran triunfador de estos comicios el PRI, que obtendrá aproximadamente 240 curules en la Cámara de Diputados, ya sea llamado el efecto Peña, el liderazgo de Beatriz o la mano negra de Beltrones, la belleza de Marín o cualquier otro rasgo o poder sobrenatural con que cuenten, el hecho es que el PRI gana donde hacía mucho había perdido, borra prácticamente los corredores azules y amarillos en el Estado de México, gana las gubernatura de Querétaro y San Luis Potosí con amplias diferencias y con altos porcentajes; en Querétaro hubo una participación del 60% y hubo una diferencia de 6 puntos porcentuales, gana 7 de los 15 distritos locales y mantiene las otras gubernaturas en juego, exceptuando Sonora.
Ahora sólo queda trabajar.
Al Presidente Calderón le queda una triple tarea, la primera es no comer aguacate por aquello de los corajes; hacer las paces con el PRI, aminorar los golpes dados por Germán Martínez y trabajar con un congreso en contra.
Al PRD le queda sanar heridas internas, medir el verdadero valor y peso político de AMLO para saber si se quedan con él o lo avientan a alguien más y recomponer sus alianzas con los partidos de izquierda si esperan dar pelea en el 2012.
El partido Verde tendrá que cumplir con sus promesas.
En lo que al PRI respecta, deberá tomar con madurez este encargo que le hace la ciudadanía, ponerse a trabajar y dar resultados lo más pronto que pueda porque ese encuentra en una posición verdaderamente frágil.
Por lo pronto ya lo decidí, voy a crear un partido que ganará en todas las elecciones y representará al 56% de los ciudadanos en el país, se llamará: Abstencionismo.