miércoles, 15 de julio de 2009

Tiempo



Hace tiempo que no comenzaba por el título de algún escrito pero es tan poderoso que no podía llamarse de otra forma.


Desde tiempos ya olvidados, cuando el ser humano vivía libre, sin preocupaciones morales, sociales y/o presiones sobre sus gustos, ha existido EL TIEMPO. Quizá no sepamos quién lo inventó, ignoramos su veracidad, su textura, así como su color, aroma, sabor y sin embargo de lo que estamos seguros es que se mueve.


En la época contemporánea, se logró capturar con un par de manecillas que caminan a su compás y nos marcan el ritmo con su tic-tac.


¿Quién está a cargo?


Cuando somos niños el tiempo transcurre rápido, tanto que no lo notamos y no nos importa si llevamos cuatro horas jugando fuera de la casa, ni las preocupaciones de los padres porque ya es tarde y no hemos llegado; en la adolescencia el tiempo corre despacio, quizá demasiado y no podemos esperar para ver a la/el compañer@ que nos gusta, el tiempo de estudio es mucho y el recreo es muy poco, así que las horas son eternas.


Cuando llegamos a la edad adulta, el tiempo transcurre de forma distinta, se vuelve inclemente, rapaz y pasa cada vez más rápido. El tiempo con los seres queridos, el tiempo de descanso, el tiempo de cultivarse, y el tiempo para uno mismo es menor y… pasan los días, las semanas, los meses y los años como pasa en tren mientras tratamos de “buscar” tiempo para algo.


Y perdemos tiempo buscándolo para estar más con la familia, para una cerveza con los amigos, para leer las noticias, pensar, escuchar, ver crecer a los hijos cada día más altos, cada día más maduros, cada día más ajenos, cada día más extraños a nosotros mismos, aunque con el paso del tiempo, seguramente crecerán para ser cada día más como nosotros.


Hace tiempo que busco tiempo. El fin de semana lo encontré y tomé una hora para mí, pasé un buen viernes tranquilo, relajado, un sábado aún mejor comí la combinación “ganadora” de aguachile hasta que el domingo la perdí y sigo buscándola.


Quizá pueda regresar a buscarla a Nayarit, a la Señorial Ciudad de Compostela…

miércoles, 8 de julio de 2009

No andaba muerto...



¿Quién ganó y quién perdió en la elección del 5 de julio?

Por lo pronto estas elecciones ya cobraron la primera factura al expresidente nacional del PAN Germán Martínez, por lo que podemos deducir que el gran perdedor fue Germán Martínez con su estrategia de designación por dedazo y ofensiva agresiva, denigrante y carente de propuestas que terminó de mandarlo al segundo lugar en un congreso que será el contrapeso de tremendas proporciones en el último trienio del gobierno de Felipe Calderón.

El PRD con Jesús Ortega bajó de un gran porcentaje de votos ganados en 2006 a casi 13% obtenidos en esta elección, lo que significa una lamentable pérdida para la izquierda mexicana, incluido AMLO y sus partidos satelitales, aunque quedó perfectamente claro que aún puede influir en las elecciones del Distrito Federal como pasó en Iztapalapa donde su “Juanito” en el PT ganó la elección.

Por el otro lado, el partido Verde que apostó por una campaña dirigida hacia los ciudadanos hartos de la inseguridad, apoyando la pena de muerte y de chantaje legislativo con una guapa promovente, obtiene casi el 7% de votación nacional y se sienta en un cómodo cuarto lugar para sus huestes, dejando lejos a los otros partidos “pequeños” como el PT, Convergencia, Nueva Alianza y PSD que temen perder su registro.

Se declara como gran triunfador de estos comicios el PRI, que obtendrá aproximadamente 240 curules en la Cámara de Diputados, ya sea llamado el efecto Peña, el liderazgo de Beatriz o la mano negra de Beltrones, la belleza de Marín o cualquier otro rasgo o poder sobrenatural con que cuenten, el hecho es que el PRI gana donde hacía mucho había perdido, borra prácticamente los corredores azules y amarillos en el Estado de México, gana las gubernatura de Querétaro y San Luis Potosí con amplias diferencias y con altos porcentajes; en Querétaro hubo una participación del 60% y hubo una diferencia de 6 puntos porcentuales, gana 7 de los 15 distritos locales y mantiene las otras gubernaturas en juego, exceptuando Sonora.

Ahora sólo queda trabajar.

Al Presidente Calderón le queda una triple tarea, la primera es no comer aguacate por aquello de los corajes; hacer las paces con el PRI, aminorar los golpes dados por Germán Martínez y trabajar con un congreso en contra.

Al PRD le queda sanar heridas internas, medir el verdadero valor y peso político de AMLO para saber si se quedan con él o lo avientan a alguien más y recomponer sus alianzas con los partidos de izquierda si esperan dar pelea en el 2012.

El partido Verde tendrá que cumplir con sus promesas.

En lo que al PRI respecta, deberá tomar con madurez este encargo que le hace la ciudadanía, ponerse a trabajar y dar resultados lo más pronto que pueda porque ese encuentra en una posición verdaderamente frágil.

Por lo pronto ya lo decidí, voy a crear un partido que ganará en todas las elecciones y representará al 56% de los ciudadanos en el país, se llamará: Abstencionismo.

miércoles, 1 de julio de 2009

El muerto al pozo, el vivo al congreso.



Hace unos días leí en un periódico de los más importantes del país a, quizá uno de los más influyentes comentaristas de noticias en todo el territorio nacional, alguien a quien yo consideraba contaba con un criterio político amplio y la inteligencia suficiente para poder discernir él solito sobre temas de política, sin embargo me dejó un muy mal sabor de boca al saberlo promovente del “voto blanco”.

Es bien sabido que todos aquellos quienes forman parte de un consorcio como son las dos televisoras y sus respectivos grupos mediáticos tienen una línea de qué decir y qué callar, a quién alabar, a quién pisotear y de plano a quién borrar del cuadro, para muestra bastaría preguntarle a Santiago Creel dónde andaba o porqué cambió de directivos La Revista del Universal y se creo la extinta eme-equis.

Hay que aceptar que existe una severa crisis propositiva y un auge de descalificaciones, tierra y lodo en las actuales campañas electorales y desde hace algunos trienios, sin embargo no puedo comulgar con la idea que he notado de manera persistente: Anular el voto

Me parece irresponsable siquiera mencionarlo.

Esto es como una final deportiva, hay varios participantes y en todos y cada uno de los juegos que se juegan, debe forzosamente, haber un ganador, así sea por un solo voto.

Soy partidario de aquella frase que dice que la democracia es la tiranía de las mayorías, pero ¿qué pasa cuando la mayoría deja de existir y se vuelve una tiranía de las minorías?
¿De qué sirve no votar o anular el voto? La respuesta es de NADA

El día 6 de julio debe haber un ganador en cada presidencia municipal, en cada distrito local y federal y en cada estado que está en juego. La pregunta es ¿quién quieres que sea... el que escogió tu vecino, el mapache, el acarreado o el “vendevotos”?

Es para pensarle… ¿no crees?