viernes, 29 de mayo de 2009

Urbanidad al volante


Tengo que comenzar este blog, afirmando que vivo en un país hermoso y un poco curioso… más bien, vivo en un país hermoso, habitado por gente y una atmosfera curiosa, ahora me explico:


De los pocos países que he tenido la oportunidad de visitar, en todos existen personas que se pasan la luz roja, sin embargo México es el único país donde la persona de atrás hace sonar su bocina a fin de presionarte para pasarte el alto, aún sin prisa.


Somos una amalgama multiétnica y multicolor que sigue retratando la conquista y mantiene impreso en su mapa genético un rencor hacia algo que ya no podemos recordar.


Conozco a muchas personas nacidas, criadas y educadas aquí que hablan maravillas de la vida en Europa, la vida en Estados Unidos, que cuando cruzan la frontera respetan los lugares para tirar la basura, se vuelven respetuosos de los límites de velocidad –porque allá sí te agarran– son las mismas personas que manejan la carretera a Cuernavaca como si fuera el circuito de Mónaco, que transitan por el periférico practicando para su prueba en las 500 de Indianápolis, las mismas personas que obedecen los cruces de cebra en otros países y que en México tocan el claxon para que el de enfrente se pase la luz roja.


Somos una nación curiosa porque podemos volver nuestros mares un receptáculo de deshechos humanos tanto nuestros como de extranjeros, a quienes tratamos infinitamente mejor que los connacionales.


Existe mucho desacuerdo con la forma de hacer política, de hacer campañas y la forma en que los poderes fácticos mangonean a los poderes reales e inflan a quienes les gustan y desinflan a quienes ya no les son útiles para ningún fin.


Somos una sociedad que gusta de criticar y casi siempre señalar lo malo. Es fácil decir lo que tiene de malo nuestro gobierno, nuestra sociedad, nuestra Iglesia, es sencillo levantar el dedo índice y acusar.


…Lo difícil es tratar de mejorar.
¿Qué esperanza le queda a este país, con nosotros viviendo en él?
¿Qué podemos hacer para mejorar las cosas?


Por lo pronto, he decidido dejar de tocar el claxon cuando se ponga el rojo y respetar el alto, en algo debe ayudar… espero.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Elecciones en tiempos de influenza

En un año tan típicamente atípico, sufrimos de una enfermedad que podría convertirse en pandemia mundial, no lo digo sólo yo, lo dice gente que sabe del tema, el asunto con este virus H1N1 es que es nuevo, no lo habíamos tenido antes, por lo que no poseemos anticuerpos que lo combatan de manera efectiva y podría ir de una simple gripa o un “catarrito” a una neumonía que asesina al huésped.

La OMS ha elevado el nivel de alerta a 5, cosa que nunca había pasado desde la creación de dicha organización, lo que llama la atención de todo este asunto, es que gran parte de la población en el país, aseguran y se han comportado influenciados por la teoría de la conspiración, que hay que decirlo, es siempre lo más sencillo de creer.

Se han divulgado correos electrónicos referentes a la amenaza que aseguran es un invento de Felipe Calderón, Presidente de México para captar más votos a su partido, hay quien asegura que es una conspiración para asesinar al Presidente Obama y por eso comenzó en México a pocos días de su visita al país, también hay quien piensa que es una pantalla de humo para cambiar los focos de atención de la crisis mundial a esta alarma de pandemia y no centrarnos en la crisis financiera mundial o para tapar las muertes diarias de una lucha encarnizada contra el narcotráfico.

Personalmente creo que tiene que ver con el control de la población, al país no le importaría perder del 3 al 4 ó 5 % del PIB nacional, no le afecta la baja a cerca del 20% en el sector turístico ni perder alrededor de mil millones de pesos diarios por la contingencia, así que eso solo nos deja una respuesta:


  • Micrófonos en los tapabocas, imagínense, se han repartido, más de 1.5 millones de tapabocas en el Distrito Federal y su zona conurbada, de esa forma el gobierno y el sistema de inteligencia mexicano, cuentan con micrófonos espías en cada uno de esos utensilios para saber las tendencias de las elecciones del próximo 5 de julio. El resto de contagios, se debe a la sugestión y a hipocondríacos.

Lamentablemente, estamos tan acostumbrados a ser engañados por el gobierno, a que oculten cosas y todo sea susceptible de suspicacias que no hay razón alguna que nos haga cambiar nuestra forma de pensar, sobre todo en tiempo de elecciones, cuando todos se dan con todo, claro siempre y cuando no sean amordazados, perdón, sancionados por el IFE.

Por lo pronto espero hayan disfrutado el puente vacacional del otro virus HN o Hueva Nacional.

PD. No se crean todo lo que leen o escuchan, pero por si las dudas, luchen con tapabocas.