Pocos son los días con tal claridad que podamos ver como en un cuadro de Velázquez los cerros de mi ciudad, edificios, el volcán y su bello centro. Pocos son los días en que las nubes parecen algodones de azúcar contrastados con luces blancas y azules que rozan el Xinantecatl. Hoy afortunadamente es uno de esos días.
Como buen ser humano, un bello día con esponjosas y hermosas nubes y paisajes despejados no son suficiente para satisfacerme, siento que falta algo o ¿...será que llueve menos?
Por lo pronto disfrutaré de la bella y seca vista.
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